Apoderados

LA FAMILIA                                     

FamiliaPara nuestros colegios, los padres de familia son instrumentos y colaboradores de Dios en su obra creadora, son los primeros e insustituibles educadores.  Ellos asumen la obligación y el compromiso de ayudar a sus hijos a vivir una vida plenamente humana. Al unirse en el sacramento del matrimonio se comprometen además, a educarlos en la fe.

Tenemos que afirmar que frecuentemente en el transcurso de los siglos la familia fue olvidada.... : ella es en realidad el primer instituto de educación. Es lamentable que, por lo general, la tarea de educar se ha dejado demasiado en manos de la Iglesia y del Estado.  Pero veremos que esto no da resultado!  Lo que no está fundamentado en la familia no se recuperará en la escuela."[1]

Es en el seno de la familia, célula de la sociedad, donde la persona inicia su formación.  Antes de comenzar a desarrollar la vida intelectual, el corazón del niño asimila cuanto lo rodea, a la vez que jerarquiza su escala de valores.  El hogar es la primera y fundamental escuela de virtudes sociales.  Allí se aprende a ser hijo y hermano, a desarrollar actitudes de servicio y generosidad, de veracidad, solidaridad y respeto.

 El amor y el ejemplo de los padres, así como las experiencias de la vida diaria, con sus alegrías y dificultades afirman la personalidad de los hijos y los prepara para la futura inserción en la sociedad.

Es de suma importancia que esta tarea sea 'completada y continuada por otras fuerzas educativas, dentro de las cuales, el colegio tiene un papel preponderante.  Casa - Colegio deben constituir una Alianza.  En ellos, el educando tiene que encontrar criterios concordantes, según los cuales orienta su vida.  De lo contrario, disociaciones entre un ámbito y otro son causa de dolorosas tensiones que repercuten negativamente en su personalidad.

FamiliaNuestro Colegio, por su marcado carácter familiar, ofrece a los padres un amplio campo de participación; le aportan la riqueza de su espiritualidad específica y apoyo en la difícil tarea de educar en nuestra sociedad actual.

“Como padres de familia casi tenemos que asustarnos en nuestro interior cuanto más estamos en medio de la vida, tanto más comprobamos que el mundo a nuestro alrededor se paganiza más y más... Sin embargo es un consuelo muy grande el que podamos decirnos: hasta ahora nuestros hijos están creciendo en una atmósfera religiosa y mariana muy pronunciada. La Sma.  Virgen, pues, quiere retirarse a nuestro pequeño Santuario y educar desde allí a toda la familia... asume la responsabilidad de que toda la familia, bajo su protección, atraviese victoriosamente el mundo actual secularizado.”[2]



[1] Nuestra misión mariana.  R Kentenich.  Argentina, pág. 73

[2] Nuestra misi6n mariana.  P. Kentenich.  Argentina, pág. 76